Todas las operaciones son realizadas con la más moderna tecnología y un reconocido equipo de enología dirigido por el enólogo Sergio Cuadra.
Técnicamente el diseño de la bodega minimiza la distancia de bombeo, y un sofisticado equipamiento sobre ruedas permite acercar todos los instrumentos de vinificación al costado de las cubas. La fermentación y la maceración se realiza en cubas de acero inoxidable -5, 10, 15 y 30 mil litros -, con un control estricto de la temperatura. Los blancos se mantienen a 15º para conservar los aromas y la frescura, y los tintos, entre 25º y 29º con remontajes diarios para extraer color y taninos.

Tras la fermentación, los vinos evolucionan en tanques de acero inoxidable y/o barricas de encina francesa y roble americano. Actualmente, Anakena cuenta con 1400 barricas: un 83% de ellas para tintos y un 17% para blancos.
Durante la vinificación, el enólogo realiza degustaciones diarias para revisar que el proceso de elaboración cumpla con todas las exigencias definidas para cada tipo de vino. Finalmente, los vinos son estabilizados por frío, filtrados y embotellados.  Nuestra línea de embotellado es una de las más modernas de Chile; es un sistema completamente automático, que nos permite embotellar hasta 8000 unidades por hora.